Los barnices proporcionan protección a la madera al recubrir su superficie con una película rígida. Una de sus principales ventajas es que los muebles barnizados resultan muy fáciles de limpiar, además de que protegen la madera de golpes, manchas y rayaduras. Los barnices están indicados especialmente para su aplicación en interiores. Puedes elegir entre un acabado mate, satinado o brillante, además de encontrarse disponible en incoloro o en diversos tonos de madera (nogal, roble, castaño…).